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RICHARD BAEZA

Cultura Griega
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Cultura Griega

Grecia: legado que perdura

La civilización griega es una de las más importantes en la historia de la humanidad. Si bien no lograron crear un país unificado, ya sea por su situación geográfica o por su sentido de la independencia, desarrollaron una cultura extraordinaria, dejándonos un legado perdurable que percibimos a diario en el mundo que nos rodea. De hecho, nuestras ideas sobre política, medicina, historia y arte son en gran parte herencia de los antiguos griegos.

Los efectos de la geografía

La Grecia antigua comenzó su existencia en la parte sur de la Península de los Balcanes (Europa). En general era un territorio montañoso, bastante pobre y de una aridez impresionante, aunque entre los cerros existían valles, lugares que los habitantes escogían para instalarse. Esto, más las accidentadas costas de las que estaba provisto, hicieron de los griegos buenos navegantes.

La vida de estas comunidades debió ser muy difícil, pero no se dejaron vencer por las desventajas de esta loca geografía y se dedicaron al comercio, a la guerra y en gran parte a la navegación. Gracias a esta última aprendieron muchas cosas de los navegantes con que mantenían contactos, pasando a ser un puente entre Oriente y Occidente. En definitiva, Grecia es la cuna de todas las civilizaciones occidentales posteriores.

Para poder comprender mejor la historia de este pueblo, tenemos que mencionar varias regiones geográficas de la Península de los Balcanes, donde se asentaron ciudades que en el pasado vieron el auge de la civilización griega.

Una de ellas es Grecia del Norte, donde se encuentran las regiones de Epiro y Tesalia; Grecia Central, donde están ubicadas Beocia y su capital Tebas, y Ática con la ciudad de Atenas; el Peloponeso, una península de la zona sur que tenía como región principal Laconia y su capital Esparta.

Pioneros de la civilización

Los primeros habitantes de la cuenca del Mar Egeo fueron pueblos que venían del Asia Menor y que se asentaron en la isla de Creta en el año 3.000 a.C. Este lugar estuvo habitado por pequeñas comunidades denominadas pelasgos, pero no es mucho lo que se conoce de ellos hasta hoy. Sin embargo, se cree que estos eran más avanzados que el resto de los pueblos primitivos que vivían en el continente y se les llamó civilización cretense o minoica, palabra que se rescató de Minos, el rey mitológico que tuvo la isla de Creta.

Entre los siglos XIV y XIII a.C. Grecia sufrió la invasión de los aqueos, un pueblo proveniente de la Europa Central que prácticamente arrasó con la civilización minoica. Si bien destruyeron todo lo que encontraron a su paso, tiempo después se dieron cuenta de que los pelasgos eran un pueblo bastante avanzado y adoptaron su civilización superior, fundando aldeas y ciudades, siendo Micenas la ciudad más importante.

Es precisamente aquí donde surge la civilización micénica, que debió su riqueza a la ubicación en la montaña, ya que dominaba el camino más corto entre el golfo de Argólide y el de Corinto, el que muchos comerciantes usaban, pagando a los micénicos derechos de pasaje.

Los aqueos se caracterizaron por ser buenos guerreros y muy buenos navegantes. Además, desarrollaron la agricultura y el pastoreo, al igual que la artesanía.

La sociedad micénica tenía su base en la familia patriarcal, integradas por personas de una misma descendencia y gobernada por el varón de mayor edad. La gran mayoría de las mujeres de esta sociedad eran de otras estirpes, como con frecuencia sucede en los pueblos invasores, lo que determinó el aspecto sincrético de su cultura.

La Edad Micénica duró aproximadamente 300 años (1.400 a 1.100 a.C.). Según muchos poetas, tuvieron reyes poderosos, lo que convirtió a esta época en un período heroico en el que grandes hombres realizaron numerosas hazañas.

Hacia el siglo XI a.C. Grecia fue nuevamente invadida. Esta vez fueron los dorios, una tribu que provenía de las regiones de Macedonia, Tracia y Epiro, y que conquistó prácticamente toda la península. Sin embargo, se establecieron en la Dóride, Argólida y Laconia. Otros invasores fueron los jonios, que habitaron Atenas, y los eolios, en la ciudad de Tebas.

Con la invasión doria finaliza el mundo micénico, y Grecia entra en una fase de decadencia que se prolonga hasta el año 776 a.C., período que recibió el nombre de Medievo helénico. Es aquí donde estos tres pueblos invasores se unen, recibiendo el nombre de pueblo helénico.

¿Sabías que? Las palabras "Grecia" y "griegos" no son griegas. La historia cuenta que un grupo de helenos emigró a Italia después del Período Micénico. Ellos se denominaban a sí mismos "graikoi", que pasó la latín como "graeci". Fue desde ese momento que los romanos aplicaron este nombre a todos los helenos, palabra que se tradujo al castellano como "griegos".

 

El centro político

Durante mucho tiempo la vida en Grecia estuvo dominada por los clanes, agrupaciones de familias poderosas con un antepasado mítico. Pero muy pronto los griegos comienzan a organizarse en polis o ciudades-estado, que eran unidades políticas soberanas. Si bien cada comunidad era vecina, eran totalmente independientes y gobernadas por un rey asesorado por un consejo de nobles. Esta idea surgió luego de la destrucción de los reinos micénicos por invasiones extranjeras, por lo que se crearon estas ciudades-estado. Estas constaban de un centro fortificado, una ciudad residencial y comercial a los pies de este, y un territorio rural que rodeaba a la ciudad y que servía para la ganadería y la agricultura, donde ocasionalmente se levantaban pequeñas aldeas.

Dentro de cada polis se diferenciaban diversos grupos. Por un lado estaban el rey y los nobles, que controlaban la tierra y el ganado y formaban parte del Consejo. Por otro, el pueblo, compuesto por campesinos y artesanos, que era representado en la asamblea encargada de ratificar las decisiones del Consejo. y finalmente los siervos y esclavos, que no formaban parte de la vida política.

Sin embargo, a pesar de esta prolija organización, solo Atenas y Esparta lograron expandirse y dominar amplias regiones, llegando a ser las grandes potencias del mundo griego. Lo relativo a la estructura de estas ciudades y su sistema de gobierno se denominó política, palabra que utilizamos en la actualidad y que proviene del término polis, que significa "ciudadý.

Los integrantes de cada polis se reunían frecuentemente a discutir ciertos temas relacionados con la libertad, muy importante para ellos, y a tomar decisiones sobre la administración de la ciudad o cambiar al gobernante si no cumplía con sus obligaciones. El magistrado al que se confiaba el gobierno recibía el nombre de arkhos, que deriva de la palabra "gobernar". De ella deriva la palabra castellana arconte.

Grecia se expande

La población griega fue multiplicándose con el tiempo, y la escasez de tierras fértiles no proporcionaba la cantidad de alimentos necesarios para vivir. Los gobernantes comenzaron a enviar grupos colonizadores a territorios de todo el Mediterráneo, donde fundaron ciudades y difundieron su cultura. Comenzaron ocupando las costas del Asia Menor, dando origen a la cultura jónica, de la cual surgen varios sabios y filósofos, como Pitágoras, Tales de Mileto, Heráclito y Demócrito; poetas como Hesíodo y Anacreonte, y el historiador Heródoto.

Pero esta expansión no llegó hasta aquí. El pueblo griego continuó su camino hacia otras latitudes, fundando ciudades desde España hasta Rusia. Los motivos que tuvieron para llevar a cabo la colonización fueron más que nada económicos, sociales y políticos. Sin embargo, esto tuvo consecuencias, ya que las ciudades griegas pasaron de una vida dedicada a la agricultura de subsistencia a un auge comercial, con gran cantidad de importaciones de puntos como Sicilia o el Mar Egeo. Iniciaron la fabricación de cosas para exportar, lo que los llevó a enriquecerse rápidamente, pero también a endeudarse y convertirse en esclavos. Es en esta época cuando aparecen los tiranos, que a diferencia de lo que hoy pensamos de ellos, eran personas comunes, incluso muy buenas, pero que no heredaban el poder sino que lo ejercían sin derecho sobre alguna ciudad. Además, por lo general trataban de beneficiar los intereses del pueblo, favorecer a los pequeños propietarios, artesanos y comerciantes. A pesar de su inestabilidad, las tiranías lograron superar a las aristocracias, favoreciendo el crecimiento de un poder público y dando paso a la democracia, que se instauró por primera vez en Atenas a comienzos del siglo VI.

 

Los dioses del Olimpo

La mitología le atribuyó a los dioses griegos sentimientos y pasiones propios de los hombres. Muchas veces se enojaban, sentían celos y luchaban entre ellos.

Pero no todos eran iguales. Existía una jerarquía, siendo los principales los dioses del Monte Olimpo. El más poderoso era Zeus, amo de todas las otras divinidades y de los mortales. Bajo él estaban los demás. Entre paréntesis pondremos el nombre que correspondería a cada uno de ellos en Roma, ya que más tarde pasaron a ser parte de la mitología romana.

Zeus (Júpiter)
Atenea (Minerva): diosa de la sabiduría y de la guerra.
Poseidón (Neptuno): dios del mar.
Hades (Plutón): dios de los infiernos.
Ares (Marte): dios de la guerra.
Hermes (Mercurio): mensajero.
Apolo (Febo): dios de la belleza
Hera (Juno): diosa de las madres, esposa de Zeus.
Afrodita (Venus): diosa del amor.
Artemisa (Diana): diosa de la caza.
Dionisos (Baco): dios del vino.

 

Atenas: época de cambios

Esta ciudad logró sobrevivir a la invasión dórica y lentamente fue construyendo lo que la antigüedad conocería como Atenas. Como otras ciudades de la antigua Grecia, cambió la monarquía por una oligarquía, compuesta en este caso por nobles (eupátridas o bien nacidos), que anualmente elegían a magistrados llamados arcontes. Sin embargo, esto no duró mucho tiempo, pues su gobierno fue brutal; en Atenas floreció la actividad comercial, lo que llevó a los ciudadanos a protestar en contra de la política que se estaba utilizando, y a exigir leyes escritas que regularan la vida en sociedad. El primero que se estableció fue el código de leyes atribuido a un legislador semilegendario llamado Dracón, caracterizado por ser muy estricto con el pueblo y muy liviano con los oligarcas. La pena de muerte se aplicaba a delitos casi sin importancia o muy pequeños, como robarse un repollo. De ahí surge el término draconiano para describir a una persona o legislación cruel e inhumana. Sin embargo, al ser un código escrito, podía sufrir modificaciones, lo que hizo Solón aboliendo la esclavitud por deudas, creando tribunales integrados por ciudadanos comunes y no con nobles, y estimulando la inmigración de artesanos calificados.

Esta reforma no fue bien recibida por toda la aristocracia ateniense. Los nobles, encabezados por Pisístrato, respondieron a esta situación tomando el poder por la fuerza, convirtiéndose este en tirano en el año 561 a.C. Pero debemos decir que de tirano no tenía mucho, ya que no fue capaz de deshacer las reformas de Solón e incluso fue bastante blando en sus normas para con el pueblo. Luego de ser sucedido en el poder por sus dos hijos, llegó a la cabeza un noble llamado Clístenes, de orientación democrática, que incorporó a las clases más pobres al poder.

Pero lo que Grecia no se imaginaba era que en poco tiempo enfrentarían una guerra con los persas.

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Imagenes de la grandeza de la cultura griega
 

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Aquí podemos ver las Antiguas Ruinas Griegas en donde se puede apreciar su arquitectura

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